Buitrago de noche

Un paseo nocturno recorriendo la Villa medieval de Buitrago. Entramos por la puerta principal de dicha Villa situada en el Adarve alto, bajo la torre Albarrana, la entrada hace una forma de ángulo recto y lo primero que nos encontramos al traspasar sus imponentes muros es la Iglesia de Santa María del Castillo.

Entrada a la villa de Buitrago bajo la Torre Albarrana

Dicha entrada se encuentra justo debajo de la Torre Albarrana o la Torre del Reloj como se la conoce popularmente. La finalidad de esta torre era la defensa de esta entrada a la villa. Desafortunadamente se encuentra cerrada al público por la noche y no se puede subir a recorrer esta parte de la muralla denominada Adarve alto, situada en el flanco meridional de la Villa, la única zona de la muralla que no está protegida por el río Lozoya, este es el motivo de su mayor altura con respecto a las otras zonas de la muralla de la Villa.

Torre Albarrana vista desde el interior del recinto amurallado

Una vez dentro del recinto amurallado nos encontramos con la Iglesia de Santa María del Castillo, donde destaca su espectacular torre-campanario, de estilo mudéjar, ubicada en la fachada norte, presenta planta cuadrada y cinco cuerpos. De gran altura y esbeltez, aloja en lo alto el campanario con cinco vanos enmarcados por elementos mudéjares. La iglesia de Santa María del Castillo es la única parroquia que actualmente se conserva de las cuatro con las que contaba Buitrago del Lozoya en el siglo XVI.

Iglesia de Santa María del Castillo

Después de contemplar la Iglesia desde todos los ángulos posibles nos dirigimos hacia la entrada de la Coracha, protegida por los torreones del castillo y situada en el flanco oriental de la villa, junto al río. En este punto comienza la zona de la muralla que discurre paralela al río. La protección del río a modo de foso haría una más fácil defensa de la Villa, por ello su altura en toda esta zona es mucho menor y se la denomina Adarve bajo. Podemos observar los imponentes torreones del castillo que al quedar incrustados en la muralla servían de defensa de la parte sureste de la muralla. Fue construido al estilo gótico-mudéjar en el siglo XV, en el flanco sureste del recinto amurallado de la localidad, a orillas del río Lozoya.

Castillo de Buitrago y puerta de la Coracha

A continuación subiremos a la parte de la muralla denominada Adarve bajo para recorrer perimetralmente toda esta parte de la Villa desde sus almenadas defensas, como lo haría la soldadesca medieval en sus rondas nocturnas, caminaremos siempre acompañados por el río Lozoya al otro lado de las murallas.

Adarve bajo y vistas de la Villa desde esta parte de la muralla

Posteriormente y para finalizar la visita, saldremos por la tercera entrada a la Villa, la puerta que sale al puente del Arrabal, el acceso situado más al norte de la Villa.

Puerta norte de la muralla con salida al puente del Arrabal

La villa de Buitrago

Buitrago del Lozoya es el único pueblo de toda la comunidad de Madrid que conserva íntegro su recinto amurallado, es el mejor conservado de la región madrileña y el único que se mantiene en estado completo. Situado en un meandro del río Lozoya, que da sobrenombre al municipio, lo rodea por todos sus lados menos el meridional, convirtiéndose así en un foso natural de defensa, de gran importancia desde el punto de vista estratégico. Buitrago del Lozoya es Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural desde 1993, y su recinto amurallado es Monumento Nacional desde 1931.

Panorama Puente en Buitrago - copia copia.jpg

Vista del puente del Arrabal y de la muralla de Buitrago desde el puente nuevo

 

La muralla de Buitrago del Lozoya es de origen musulmán. Es probable que la primera construcción fuera edificada entre los siglos IX y XI, en el contexto defensivo de la Marca Media, una extensa zona situada en el centro de la Península Ibérica que la población musulmana fortificó para detener el avance de los reinos cristianos y asegurar la plaza de Toledo. Más concretamente, protegía el paso hacia el puerto de Somosierra, una de las principales vías de entrada de las incursiones cristianas. Existen restos de otras murallas musulmanas levantadas en la misma época con una finalidad similar en otros lugares de la comunidad madrileña como son: Talamanca del Jarama, Torrelaguna, Alcalá de Henares y en Madrid.

panorama-buitrago-desde-el-puente-del-arrabal-copia

De izquierda a derecha, puente del Arrabal, muralla de Buitrago y puente nuevo sobre el río Lozoya

El trazado y fábrica de la muralla denotan su origen musulmán. Siguiendo las pautas de la arquitectura militar andalusí, presenta numerosas torres de planta rectangular y escaso saliente, así como mampostería encintada con ladrillo en numerosos tramos.

sdc11520-copia-copia

Entrada al Adarve bajo desde el exterior de la muralla

SDC11522 - copia copia

Adarve bajo

SDC11524 copia

Puerta del Adarve bajo desde el interior de la muralla

Sin embargo, la construcción que ha llegado hasta nuestros días es fruto de sucesivas ampliaciones y reformas acometidas por los cristianos, una vez que Buitrago del Lozoya quedó integrada dentro de la Corona de Castilla. Estas se prolongaron desde el siglo XI, cuando la primitiva ciudadela musulmana fue conquistada por el rey Alfonso VI, hasta el siglo XV con los Mendoza como señores de estas tierras.

sdc11532-copia-copia

Calle de la Coracha

SDC11594 copia

Entrada a la Villa bajo la Torre Albarrana

La muralla de Buitrago del Lozoya tiene más de 800 metros de perímetro y cuenta con tres entradas. Dos situadas en el adarve bajo, al noroeste la entrada que da acceso al puente del arrabal y al este la puerta que da acceso a la coracha. Y otra puerta situada al sur en el adarve alto, protegida por su imponente torre albarrana. La muralla se asienta sobre un pronunciado meandro del río Lozoya, configurando a modo de península un triángulo escaleno. El río está actualmente retenido en el embalse de Puentes Viejas presentando actualmente una mayor anchura en su recorrido por Buitrago, pero antiguamente estaba encajado en un desfiladero con el río en su parte más baja, que actuaba como barrera defensiva natural por sus caras noreste, norte y noroeste.

SDC11595 copia

Entrada a la Villa bajo la Torre Albarrana

 

La muralla configura dos tramos bien diferenciados: la primera en los lados contiguos al río, la muralla está conformada únicamente por un adarve bajo. Y la segunda en los restantes flancos, la construcción es mucho más sólida y consistente, ante la ausencia de una defensa natural, esta parte consta de un adarve alto, alrededor del cual se articulan doce torres adosadas, una torre albarrana, una barbacana, un foso, un castillo y una coracha, entre otros elementos característicos de la arquitectura militar medieval.

panorama-castillo-de-buitrago-copia-copia

Alcázar de Buitrago con la Iglesia de Santa María del Castillo al fondo

Adarve bajo: se trata del tramo de muralla que transcurre paralelo al río Lozoya. Debido a las posibilidades defensivas que este río aporta, la muralla no excede de los 6 metros de altura y 2 metros de grosor. Tampoco se construyeron torres ni cubos, pues habrían sido innecesarios. Solo cuenta con una serie de contrafuertes en su flanco este, y almenado en todo su perímetro.

SDC11577 - copia copia

Adarve bajo

Adarve alto: abarca los flancos sur y suroeste de la muralla. En esta parte la altura es más heterogénea, no bajando de 9 metros y alcanzando los 16 metros en la parte correspondiente a la Torre Albarrana. En estos flancos el espesor es de 3,5 metros y, por ser la zona más vulnerable del recinto, sí se introdujeron numerosos elementos defensivos: cuenta con torreones macizos, barbacana, foso, coracha, una torre albarrana y un alcázar. Los torreones macizos se conservan casi en su totalidad presentando la misma altura que los lienzos. La barbacana se conserva un tramo en el lado suroeste con alguna de sus torres sin sobrepasar los 4 metros de altura y los 2 metros de grosor. Del foso, aunque se conservan algunos tramos, el paso de los siglos ha provocado que solo sean visibles desde los sótanos de las viviendas contiguas a él. La coracha se trata de un apéndice de muralla que se introduce en el río y cuya función era cubrir el acceso al agua en caso de sitio; se trata de uno de los ejemplos más importantes y mejor conservados de toda Europa. La torre albarrana, también conocida como Torre del Reloj, consiste en un gran bastión que protege la entrada principal del recinto. De planta pentagonal, contiene un acceso en recodo con un arco doble de herradura hacia el interior y uno ojival hacia el exterior.

sdc11516-copia

Vista del flanco suroeste, adarve alto reforzado con torreones macizos y barbacanas

 

Elementos constructivos más importantes:

Adarve

Un adarve (del árabe «ad-darb» o, según otras fuentes, «adz-dzir-we» como ‘muro de fortaleza’), adarve, camino o paseo de ronda, es un pasillo estrecho situado sobre una muralla, protegido al exterior por un parapeto almenado, que permitía tanto hacer la ronda a los centinelas, como la distribución de defensores.

sdc11571-copia-2-copia

Vista del Castillo y de los restos del Adarve alto sobre la muralla desde la Torre Albarrana

SDC11548 copia

Entrada a la Torre Albarrana desde el Adarve alto

Barbacana

Una barbacana es una estructura defensiva medieval que servía como soporte al muro de contorno o cualquier torre o fortificación, adelantada y aislada, situada sobre una puerta, poterna o puente que era utilizada con propósitos defensivos. Las barbacanas estaban por lo general situadas fuera de la línea principal de defensa y conectadas a los muros de la ciudad por un camino fortificado. Tal fortificación era a menudo sólo un terraplén adosado al muro junto a la zona más vulnerable de un castillo o de una plaza fuerte. Este sistema defensivo se difundió ya en el alto medievo prácticamente en toda Europa también por su relativa simplicidad de construcción.

sdc11491-copia-copia

Barbacanas y torres Macizas en el Adarve alto

SDC11563 - copia (2) copia

Torreones y Barbacana desde la Torre Albarrana

Torre Albarrana o Torre del Reloj

Una torre albarrana es una torre que forma parte de un recinto fortificado con el que está comunicada, aunque generalmente exenta de la muralla​ y conectada a esta mediante un pequeño arco o puente, que pudiera ser destruido fácilmente en caso de que la torre cayese en manos del enemigo. Puede ir también adosada como gran baluarte pero en este caso es de mayor tamaño que las demás. Según la RAE, albarrana proviene de la palabra albarrán, y esta a su vez del árabe hispánico al-barrāna (‘la de fuera’).​ Sirve de atalaya pero también para hostigar al enemigo que intenta acercarse o rebasar la muralla.

SDC11487 copia

Torre Albarrana

SDC11489 copia

Torre Albarrana

 

 

 

sdc11488-copia-copia

Torre Albarrana

SDC11540 - copia copia

Entrada a la Villa bajo la Torre Albarrana

Coracha

Una coracha es una parte de la muralla que protege la comunicación entre una fortaleza y un punto concreto que no está lejos de dicha fortificación. Lo más común es que se utilice para proteger el acceso al lugar de suministro de agua cuando éste se encuentra fuera del recinto fortificado. La coracha suele terminar en una “torre del agua” que protege en su interior el pozo o la fuente de abastecimiento. A veces su adarve puede tener doble pretil, pues puede ser atacada por ambos flancos.

sdc11536-copia-copia

Coracha

SDC11531 - copia copia

Vista del río desde la puerta de la Coracha

Iglesia

La Iglesia de Santa María del Castillo fue concluida en el año 1321 y consta de una sola nave, de planta y alzados góticos. La entrada principal es de estilo gótico flamígero (siglos XV al XVII). La torre, de gran altura y esbeltez, es un bello ejemplar del estilo mudéjar. Del edificio original se mantienen los muros exteriores, la portada y la torre mudéjar, ya que fue incendiado el 14 de marzo de 1936 en el marco de la violencia anticlerical que precedió la Guerra Civil,​ hundiéndose en ese momento sus nervadas bóvedas de crucería. Actualmente, la nave de la iglesia está restaurada en estilo neomudéjar, y sobre el altar mayor se ha colocado el artesonado original del Hospital de San Salvador.

sdc11576-copia-copia

Iglesia de Santa María del Castillo

SDC11583 - copia copia

Iglesia de Santa María del Castillo

SDC11535 copia

Vista de la Iglesia y parte del Castillo desde la puerta de la Coracha

Castillo

El castillo de Buitrago del Lozoya es un conjunto arquitectónico gótico-mudéjar del siglo XV con planta rectangular, siete torres y un patio de armas central. Este recinto está enmarcado dentro de la muralla en su esquina sureste y cuenta con un foso que lo protegía de las invasiones. Las torres son todas diferentes entre sí, habiendo incluso una de planta pentagonal. El acceso se realiza por una puerta en forma de recodo que se sitúa bajo una de las torres.

SDC11568 - copia copia

Vista del Castillo desde La Torre Albarrana

Su influencia árabe es evidente. Los materiales que se utilizaron para su construcción fueron el ladrillo, la cal y la piedra. Las torres presentan ladrillos colocados en bandas horizontales unidos por cal y enmarcados por bloques de piedra maciza. En los muros se utilizó el sillarejo, que es piedra labrada toscamente unida también con cal.

SDC11586 - copia copia

Vista del Castillo y de la Torre Albarrana desde el Adarve Alto

Dentro del mismo castillo, son interesantes y dignos de mención los sistemas de cubrición mediante bóvedas constituidas por arcos de medio punto y por aproximación de hiladas, lo que le daba el toque decorativo al conjunto defensivo. El recinto además sirvió de palacio, por lo que también se adornó con yeserías y techumbres de gran calidad. Entre los personajes históricos que han residido entre sus muros cabe mencionar a Juana la Beltraneja, famosa por la guerra civil que mantuvo contra su tía Isabel la Católica.

sdc11528-copia-copia

Castillo o Alcazar de Buitrago

El foso es una trinchera profunda, a veces llena de agua, excavada alrededor de una muralla o de un castillo para formar una barrera contra ataques a estas fortificaciones. Una fosa dificulta el acceso de las máquinas de asedio, como la torre de asedio o el ariete, que necesitan estar junto al muro para ser eficaces. Una característica muy importante es que dificulta mucho los intentos de minar los cimientos de los muros mediante túneles con vista a colapsarlos, por una parte obligando a profundizar más en la excavación y en caso de haber agua, esta inundaría esos túneles o causaría que se tuvieran que reforzar mucho. Actualmente no se puede apreciar en Buitrago, pero existen sus vestigios bajo las viviendas construidas en la parte exterior del Adarve alto de la parte sur de la muralla.

 

 

 

En un meandro del Lozoya

 

Buitrago II, Los Mendoza

 

En la guerra civil entre los hermanastros D. Pedro I y D Enrique II de Trastámara, los nobles Iñigo López de Orozco y Pedro González de Mendoza estaban en principio de parte del rey D, Pedro I, pero cuando este se retiró hacia Sevilla, y luego a Portugal y Galicia, se pasaron al bando de Enrique II.

SDC15417 (2) copia

Los Mendoza eran originarios de las humildes aldeas alavesas de Mendoza y Orozco. De ellos salió la casa del Infantado y los señoríos de Hita y de Buitrago, entre otros. La importancia que llegó a tener esta familia fue muy grande, cubriendo Castilla de mayorazgos, llenando las cortes de Europa con su nombre y llegando a puestos muy importantes en el continente Americano.

SDC15412 copia

El fundador de la familia fue Pedro González de Mendoza que se benefició de la muerte de su pariente Iñigo López de Orozco. D. Pedro I, ayudado por el príncipe de Gales, venció en dura batalla a D Enrique II de Trastámara el 13 de abril de 1367, en la vega de Najarilla. Pedro I mató en el mismo campo de batalla a Iñigo López de Orozco y cogió preso a Pedro González de Mendoza que alcanzó la libertad mediante rescate y continuó a favor del de Trastámara. D. Enrique II, con la ayuda del rey de Francia, del Duque de Anjou y de Beltrán Duglesclin, volvió a la lucha. Pedro González de Mendoza le ayudó desde el fuerte castillo de Hita, sin lograr que se uniera su villa de Buitrago, que permaneció fiel al rey Pedro I y en contra de su señor, que la sitió y logró rendirla al cabo de algunos días.

SDC15434 copia

Posteriormente D. Enrique II de Trastámara asesinó a D. Pedro I. Y el cruel rey de Castilla, gracias a la traición de Beltrán de Duglescin, consiguió la victoria. Nombró ayo de su hijo el infante D. Juan a Pedro González de Mendoza que gracias por los servicios prestados a esta rey y a su hijo, abandonó definitivamente su heredad en tierras de Álava para instalarse en Hita, Buitrago y Torija, fundando su señorío en estas tierras. Murió en la batalla de Aljubarrota luchando con los portugueses, a esta batalla se debe que Portugal quedara ya para siempre separada de España. Don Pedro González de Mendoza dio la vida por el rey Juan I, al ofrecerle su caballo para que este se salvara. Este hecho fue bien aprovechado por su familia y así fue aumentando el señorío de Hita y de Buitrago.

SDC15460 copia

De toda la familia Mendoza, sin lugar a dudas el personaje más importante fue Iñigo López de Mendoza que recibió la villa de Santillana y fue nombrado primer Marqués de la misma, y Conde del Real de Manzanares por el rey D. Enrique IV de Castilla, hijo de D. Juan II. Iñigo nació el 19 de agosto de 1398 en Carrión de los Condes, heredando el mayorazgo a la muerte de su hermano mayor, García y el 3 de noviembre de 1404, contando con 6 años, fue ya reconocido como señor de Buitrago. Fue el señor de Buitrago que más se preocupó por su villa, edificando la iglesia de Santa María del Castillo, con su maravillosa torre mudéjar, el hospital de San Salvador y substanciales obras de refuerzo en el sistema defensivo de la Villa, fundamentalmente en los lienzos de los flanco sur y sudoeste, donde procedieron a su refuerzo y recrecido. En este mismo sector se remodeló en profundidad el alcázar, para añadir a sus funciones defensivas la de residencia palacial de los Mendoza.

SDC15461 copia

El hospital solamente lo fundó y probablemente empezó su construcción, pero fue su nieto quien terminó las obras, y además a su labor de construcciones hay que añadir su palacio de Guadalajara, su palacio de Manzanares del Real, el de Hita, entre otros.

SDC15471 copia

El Marqués de Santillana residía habitualmente en sus palacios de Manzanares, Santillana ó Guadalajara, y Buitrago era su residencia de vacaciones. En estos lugares el Marqués de Santillana obsequió al rey D. Juan II de Castilla en 1435, organizando suntuosas fiestas y numerosos torneos en los que participaba el propio señor de Buitrago. Todo ello era para congraciarse con su rey y con su primer ministro Álvaro de Luna, con los que había tenido anteriormente diferencias después de la batalla de la Higueruela, ganada a los moros.

SDC15494 (2) copia

La importancia de la familia Mendoza, no solamente del Marqués sino de sus hijos, fue desde aquí en aumento, y sirvieron con lealtad a la corona. D. Iñigo murió en Guadalajara en 1458 y le sucedió su hijo Diego Hurtado de Mendoza. En 1468 tuvo lugar el pacto de los Toros de Guisando, en el que el rey D. Enrique IV firmó con su hermana Isabel un acuerdo por el que la nombraba heredera, en contra de su hija, Juana, a la que declaraba bastarda, llamada posteriormente La Beltraneja. Dª Juana fue entregada a los Mendoza el 6 de agosto de 1467.

SDC15495 copia

Los Mendoza que cuidaban Dª Juana en Buitrago, se habían negado a aceptar los acuerdos de los Toros de Guisando. Tenían en Juana, la discutida hija de la reina Dª Juana de Portugal, un rehén y una bandera de partido. El 28 de septiembre de 1468, en Buitrago, habían redactado un acta de protesta por el reconocimiento de Isabel como heredera.

SDC15496 (2) copia

También estuvo algún tiempo en la fortaleza de Buitrago la reina Dª Juana de Portugal, esperando la hora de dar a luz al hijo ilegítimo, D. Andrés que sería llamado “D. Apóstol de Castilla”. Por fin el 25 de octubre de 1470, Juana fue solemnemente sacada de Buitrago y entregada al rey D. Enrique IV en un lugar llamado Val de Lozoya, entre el Paular y Buitrago. Los reyes juraron sobre la cruz pectoral del cardenal francés de Albi que Juana era su hija natural y legítima. Los nobles y prelados presentes la juraron como heredera, y en el mismo lugar se celebraron sus desposorios con el Duque de Guyena, hermano del rey de Francia, Luis XI; aunque dicha boda no se llegó a celebrar.

SDC15497 (2) copia

Ya reinando los Reyes Católicos, después de la batalla de Toro, otorgaron el ducado del Infantado a D. Diego Hurtado de Mendoza, en 1475, título que figuraría ya el primero de los que ostentaban los señores de Buitrago. En estos tiempos la rápida saturación del recinto amurallado da lugar a la constitución de dos arrabales, uno al sur de la puerta de acceso a la villa, llamado de san Juan, y otro al oeste, al otro lado del Lozoya, conocido como Andarrío, Allendelrío, Endelrío o Miralrío.

SDC15410 copia

A mediados del siglo XVI el recinto sigue en manos de los Mendoza, conservando armas y pertrechos muy anticuados. Buitrago entra en un paulatino periodo de decadencia, que continuará a lo largo de todo el siglo XVII. El quinto Duque, D. Iñigo López de Mendoza, construyó en la finca del bosque, un palacete, que le sirvió a él y a sus descendientes como residencia de caza.

SDC15527 copia copia

En el mes de mayo de 1601 Iñigo invitó a pasar varios días en su castillo de Buitrago, al rey D. Felipe III y un gran séquito. Para ello mandó adornar y amueblar lujosamente el castillo, y se hicieron, cacerías, corridas de toros y banquetes. Todo ello se relata con pormenores en documentos que se conservan en el Archivo Histórico Nacional, sección de Osuna, y es muy posible que D. Felipe III volviera repetidas veces a estos parajes tan fértiles en la caza. En adelante los duques dejan de habitar la fortaleza que queda para morada de sus alcaides y almacenes de sus impuestos en especie. Se construyen casas adosadas al castillo y éste fue cayendo en ruinas.

Un paseo por el medievo

Buitrago I

Aunque no existen vestigios materiales que lo avalen, ya menciona Tito Livio su existencia como la “Libratum” conquistada por el pretor de la Hispania Citerior Cayo Flaminio en el siglo I a.c. Después de pacificada la Celtiberia, esta zona habría quedado dentro del área de influencia romana, siendo un punto de importancia en la ruta que atravesaba los montes carpetanos desde la meseta norte hasta el valle del Tajo.

Aunque son pocas las fuentes árabes que citan a Buitrago, su recinto amurallado cumple perfectamente las normas especiales de la fortificación musulmana. Hoy se sabe que la población, en su mayor parte romano-visigoda, gozaba de gran libertad, tanto religiosa como económica. Desde principios del siglo X, Buitrago forma parte de la frontera con los reinos cristianos del norte. No se sabe la fecha exacta de su reconquista, pero parece evidente que fue antes de la toma de Toledo acaecida en 1085. Anteriormente a esta época se habla del valle de Beg-Tarek junto a la cordillera y cerca del paso estratégico de la sierra. Es a partir de la toma de Toledo por Alfonso VI cuando se empieza a llamar Buitrago o Butracum según la cita el arzobispo de Toledo D. Rodrigo Ximenez de Rada en 1208.panorama-buitrago-desde-el-puente-del-arrabal-copiaParece ser que la conquista de Buitrago por Alfonso VI, no fue una conquista muy belicosa, más bien la consecuencia de una serie de presiones y exigencias del poderoso monarca cristiano a las que tuvo que ceder el Cadir garantizando el paso de las tropas hacia Toledo. panorama-9-2-copia

Es debido a su alto valor estratégico que pronto se produce una repoblación por medio del privilegio otorgado por el monarca en 1096, cuyo motivo queda reflejado en esta transcripción del texto original; “para que pasasen los de Burgos y Castilla a Toledo, y los de Toledo a Castilla, porque por allí estaba infestado de ladrones”.

El privilegio de Alfonso VI otorga a la villa la facultad de repoblar los núcleos existentes en su jurisdicción así como la de crear otros nuevos dentro de la misma. Este amplio territorio delimitado por la decisión del monarca es lo que se llamará tierra de Buitrago, una comarca que formaba una única unidad jurisdiccional y cuya cabeza es la villa de Buitrago.panorama-buitrago-desde-el-alcazr-copia-copia

El rey Alfonso VII concede un privilegio a Buitrago, fijando sus límites para el cultivo de sus campos y el desarrollo de su ganadería, a la vez que concede sus armas: “Ad alenda pecora”, inscripción que figura desde entonces en su escudo.

Fernando IV, el emplazado, concedió a Buitrago el privilegio de la feria de ganado en 1304. Su hijo Alfonso VI, el justiciero, concede a Dª Juana Orozco, esposa su montero mayor D. Gonzalo Yáñez, de la cual heredó el hijo de ambos, D. Pedro González de Mendoza primer señor de Hita y Buitrago por gracia del rey D. Pedro el cruel, concedido en Santa María La Real de Nieva en el año 1366. Este privilegio fue confirmado por el rey D. Enrique II, el de las Mercedes, el 1 de Enero de 1368.

Continuará……